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Susana monís

# la-pizca-del-largo

La Manma

A la Eterna Novia del Largo, su mitad, su compañera, su todo…

Fragmento de La Pizca del Largo

Fragmento de La Pizca del Largo

Mis padres formaban una bella pareja y, aunque ser la compañera del Flaco no debía de ser fácil, era feliz en su roll...

De la Manma siempre me quedará su eterno olor a bebé. Cada vez que tomo a un niño en mis brazos, ella regresa a la velocidad del rayo a mi mente. Y es que El Flaco se enamoró de una niña grande, que le ataba al mundo y a nosotras.

Nunca se enfadaba. Su gesto era sereno, emanaba paz. Ojos color caramelo muy vivos y esa piel tan suave, que te daban ganas de acurrucarte sobre su regazo para dormir en él. No era bella, rectifico, bella según los cánones establecidos…Bajita, chaparrita… Sus proporciones no eran perfectas, pero tenía algo, un “algo” que toda guapa desea. Ese "algo" que le hacía entrañable, inolvidable, que transforma en bello lo que individualmente eran imperfecciones. Así, su diente partido daba cierta picardía a su rostro y las múltiples pecas que moteaban su nariz y sus mejillas le convertían en una eterna niña. Sus ojos eran pequeños, pero llenos de tanta luz, que parecían enormes azabaches. Sus redondeces la hacían tan dulce y tierna, que era difícil verla como mujer luchadora,aunque lo fuera.

La Manma pocas veces participaba en nuestros juegos. La mayor parte de su tiempo la pasaba limpiando y organizando aquel rincón del mundo en el que lo único que de verdad sobraba eran buenas energías.

De mi familia, ella era la única que vivía en el planeta tierra, y como después comprendí, siempre se necesita que alguien pise la realidad para que los demás sueñen, pero cuando eres pequeña hay tantas cosas de los mayores que ignoras....


Nota

Cuando mi padre soñaba, era mi madre quien se encargaba de temas tan terrenales como: educarnos, cuidar a los abuelos, darnos de comer, que la casa funcionara y hacer una hucha por si venían mal dadas…

Susana Monís

Escribo. No se vivir de otra manera. Mis historias se tejen entre un Madrid donde nací y una Habana donde viví, que marcó mi forma de sentir y de contar.

Escribo. No se vivir de otra manera. Mis historias se tejen entre un Madrid donde nací y una Habana donde viví, que marcó mi forma de sentir y de contar.