-
Susana monís
# huecos
Carta a Adrián
Tenemos dos vidas y la segunda comienza,
cuando te das cuenta que sólo tienes una
—
Adrían, no te entiendo….
Vivimos una linda historia. Tus pinturas y mis cuentos vistieron durante años de magia una Habana que nunca fue fácil. Libros, cuartillas, crayones, se convirtieron en la mejor excusa para desconectar de todo y todos. Defecto de fábrica que, tu madre, como cualquier cosa relacionada conmigo, nunca soportó. A esa señora nunca le quedó claro que 1+1, en nuestro caso, sumaba mucho más que 2.
Que yo recuerde, fuiste TU quien decidió tirar todo al carajo y marchar con esa italiana flacundenga, sin cargas que te pesaran. Viste la oportunidad y no te lo pensaste, ni consultaste, sólo DESAPARECISTE… ¡De madre! Recuerdos y obligaciones, se quedaron de este lado. Todos "pa'mi". Es, ¿¿o no es??
Tu adiós puso patas arriba mi planeta y lo vació de cosas bonitas. Lo perdí todo: El paladar para saborear el momento, la capacidad de soñar, la carcajada... Bufffff!! Me apagué, perdí mi magia y se me empezó a pegar todo lo malo, sin pedir permiso. Caí en un agujero negro, donde problemas, no ilusiones, marcaban mi agenda. Respirar se me hacía difícil y saborear el minuto, un imposible.
Estamos claros de que, quien sigue en la misma casa, mismo barrio, misma ciudad, mismo país, con los mismos amigos y familia, pero SIN TI, soy YO ¿NO?. Quien me toca tirar “pa´lante” y aprender sobre la marcha, porque no hay de otra, también soy YO. Por tanto, soy YO, y sólo YO, quien elijo el “CÓMO” manejo las cosas , y hoy por hoy NO deseo saber nada de tí. Para levantar, necesito no pensarte, que tú no formes parte,. Por tanto, mi amor, te guste o no, tendrás que esperar o regresar. Tu eliges.
Extraño mil a mi mejor versión: La muchacha loca, vital, luchadora, que se perdía y reencontraba tantas veces como se cuestionaba. No se si la recuperaré. He necesitado pedir permiso a la vida para levantar, y tiempo, para pisar fuerte. En eso estoy, mientras tú mandas mensajitos a mi mamá, a la tía, e incluso con Paula, exigiendo que hablemos. Hablar tú y yo…¿Cuando? ¿De qué? ¿De verdad? no entiendo… ¿Qué quieres? ¿Qué esté acá, para cuando tú decidas?
Estos meses sin tí me han enseñado, que si a la vida le quitas la ilusión, TIEMBLA. y a mi, me urge recuperarla.
Cuídate, aunque por lo que cuenta la estirada de tu madre, que de vez en cuando se hace la abuela y viene a ver a Paula, estás gozando la papeleta.
Estela
Nota
Brava la mujer cubana. Vive con pasión. Fuerte, orgullosa, segura y luchadora, por ella y por los suyos, pero si la haces daño, golpea muy duro….
Susana Monís





