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Susana monís

# triangulo-singular

Adios Charli, Adios

Por amor hay que ser capaz de todo,

incluso de irse.

NADA ES ETERNO, y cuando Charli dejó de latir fuerte e intenso por su Pepa, no maldijo, no se encolerizó ni siquiera le avasalló la tristeza. El quería a su Pepa, y aunque era verdad que las hormonas estaban más aplacadas, sabía que la Pepa era la mujer con la que quería vivir el resto de sus días.

Aceptó el karma con tranquilidad pasmosa. Sin dar excesivo taller a la situación se resignó, como lo haría un enfermo al que el médico prohíbe sal, y obligado la descarta, alimentando con resignación un paladar resentido.

Obligado a reajustar su mundo, no se le ocurrió contarle a la Pepa lo que le estaba pasando, no intentó transformar la relación entre ambos. Observó como vivían los "otros-", ésos que él y la Pepa habían criticado hasta la extenuación. Intentando relacionarse, ser uno más, sincronizó su agenda a tours de Francia y finales de tenis o futbol como antes de compartir vida con su mujer. También volvió a darle horas extras a su trabajo y a escalar peldaños al lado de su jefe.

Los compañeros, aceptaron con gusto el regreso del Charli de siempre y, un par de meses después, pasaba más tiempo fuera, con ellos, que con Pepa dentro de casa.

y, por supuesto, la Pepa, que no entendía nada, empezó a quejarse. Conforme las discusiones elevaron volumen, Charli se empezó a quejar de la piel tan fina de su mujer, que todo el tiempo estaba cabreada, que ya no era la Pepa que él había conocido. Así que tomó otra decisión más, también equivocada: Para no discutir, el rato que estaba en casa se convertía en autista, deborando con ansiedad enfermiza, informativos, documentales y deportes. Conforme llegaba, agarraba el mando a distancia y vivía por y para la televisión, programando su vida en torno a los programas que él de la televisión con la que confraternizaba e incluso hablaba, lo que en esos momentos aparte, en el que la Pepa no estaba

¿Y qué hizo su Pepa? Mujer que había dejado de trabajar y dependía económicamente de Carlos. De primeras, cayó en depresión. Era muy duro sentir que el aparato que había en el salón era más importante para Charli que ella misma, y le hizo la guerra, intentando volver a ser visible. Peleaba por todo, y conforme mas peleaba, más tiempo pasaba Charli fuera de casa o como un autista, metido en su mundo. Luego intentó llevar un mundo paralelo a él. Durante un par de año luchó por salvar el deseo en la relación, y cuando vio que no podía hacer nada contra la METAMORFOSIS de Gerardo, la aceptó y MARCHÓ.


Susana Monís

Escribo. No se vivir de otra manera. Mis historias se tejen entre un Madrid donde nací y una Habana donde viví, que marcó mi forma de sentir y de contar.

Escribo. No se vivir de otra manera. Mis historias se tejen entre un Madrid donde nací y una Habana donde viví, que marcó mi forma de sentir y de contar.